Hoy llegando a casa, a falta de unos 15 km. me ha caído un chaparrón de mil pares y ¿sabéis que?, iba con una sonrisa de oreja a oreja, no se, me he sentido feliz, vivo, solo contra los elementos, me he olvidado de todo lo que nos come el coco los siete días de la semana, el curro, las letras, el final de mes, el préstamo, la crisis mundial y el estrés cotidiano.
Era yo, la flaca y la lluvia, una combinación en ese justo momento perfecta porque me hizo concentrarme en el "momento" y olvidarme de todo, de poner en segundo plano lo anteriormente citado y anteponer esa sensación y ese presente a lo mas IMPORTANTE, ver pasar gasolineras y pensar ¿me paro hasta que escampe? y en ese mismo momento que lo piensas decir alto como si quisieras que la lluvia te escuchara ¡NO! o me lo pones mas difícil o esta vez gano yo. Tiro de pedales y ella también tira mas fuerte, fuera gafas, no veo una m..., los coches con los limpias a tope y algunos o se frenan y miran o pitan para darme a entender que estoy majara pero ya sabéis de que va esto cuando te picas, o ganas o ganas, no hay termino medio y menos con lo que amamos.
Como os decía, desde que empezó a llover se me dibujo una sonrisa en la cara y llegando a casa casi en carcajada pues cuando freno y quito pie deja de caer agua como diciendome, has ganado.
jueves, 27 de octubre de 2011
Mis 23" milímetros. Por AlexRS
El sentido de la propiedad en ocasiones roza lo obsceno. Queremos, deseamos, anhelamos tener, poseer. Sin valorar , que en la mayoría de ocasiones, todos esos anhelos no implican más que una muestra absurda de ese halo de materialismo en el que estamos envueltos por la sociedad actual.
Hemos de ser conscientes de que, en la mayor parte de los casos, todas esas "cosas", sí cosas, no son más que objetos caducos, perecederos, que forman parte de nuestras vidas durante un periodo limitado. Bien porque el tiempo las merma o bien porque toda esa ilusión que un día tuvimos en poseerlas torna 180 grados y se convierte en desidia e ignorancia hacia ellas.
Sin duda alguna, las "cosas" auténticas, las que merecen verdaderamente la pena, son aquellas que no son tangibles. El concepto de familia, amistad, evasión, ilusión, alegría, soledad (escogida)... Aunque no las podamos tocar, provocan en nosotros sensaciones, emociones, estados de ánimo aleatorios... Nada material puede hacernos sentir así.
Personalmente puedo tener poco o mucho. De más o menos valor. Práctico o totalmente inútil. Pero hay cosas de las que uno no se puede sentir dueño o propietario por todo lo que hemos hablado anteriormente. Si hay algo de lo que estoy orgulloso, algo de lo que me siento realmente dueño y algo que sé a lo que voy a poder recurrir siempre (eso espero) son mis 23 milímetros.
Nunca tan poco significó tanto. A veces los tópicos no son tales y las cosas más pequeñas, o de menor medida, son verdaderamente las más grandes.
Mis 23 mm. Esos que me mueven. Los que me hacen sentir realmente bien, feliz. Sobre ellos puedo estar reflexivo, con la mente en blanco, temeroso, decidido, nostálgico, mirando con ganas adelante, concentrado... Puedo sentirme libre, en soledad absoluta, sentir verdadera paz. Sufrir, puedo llegar a sufrir mucho, pasarlo verdaderamente mal, pero también conseguir plena satisfacción. Son capaces de dibujarme una sonrisa imborrable en la cara. Solo ellos. Lo que sucede entre mis 23 milímetros y la carretera es solo mío, no puede ser de nadie más.
Diferentes sitios, muchos kilómetros, con el tiempo como aliado o enemigo. Frío, calor, agua, viento... Pero siempre con MIS 23 milímetros. Sí, míos, solo míos. Nunca nadie podrá arrebatarme lo que he vivido sobre ellos ni la ilusión por seguir compartiendo sobre ellos horas, días, momentos... experiencias. 700x23 C, sólo eso, pero solo para mí.
Por cierto, tú... ¿qué tienes?
De nuestro compañero de Foromtb AlexRS.
Hemos de ser conscientes de que, en la mayor parte de los casos, todas esas "cosas", sí cosas, no son más que objetos caducos, perecederos, que forman parte de nuestras vidas durante un periodo limitado. Bien porque el tiempo las merma o bien porque toda esa ilusión que un día tuvimos en poseerlas torna 180 grados y se convierte en desidia e ignorancia hacia ellas.
Personalmente puedo tener poco o mucho. De más o menos valor. Práctico o totalmente inútil. Pero hay cosas de las que uno no se puede sentir dueño o propietario por todo lo que hemos hablado anteriormente. Si hay algo de lo que estoy orgulloso, algo de lo que me siento realmente dueño y algo que sé a lo que voy a poder recurrir siempre (eso espero) son mis 23 milímetros.
Nunca tan poco significó tanto. A veces los tópicos no son tales y las cosas más pequeñas, o de menor medida, son verdaderamente las más grandes.
Diferentes sitios, muchos kilómetros, con el tiempo como aliado o enemigo. Frío, calor, agua, viento... Pero siempre con MIS 23 milímetros. Sí, míos, solo míos. Nunca nadie podrá arrebatarme lo que he vivido sobre ellos ni la ilusión por seguir compartiendo sobre ellos horas, días, momentos... experiencias. 700x23 C, sólo eso, pero solo para mí.
Por cierto, tú... ¿qué tienes?
De nuestro compañero de Foromtb AlexRS.
martes, 25 de octubre de 2011
Estimados pedaleros.
Valga esta introducción para poner un poco de luz sobre este proyecto o intento de proyecto que es recoger en este espacio los textos, pensamientos y comentarios repartidos por este inmenso mundo que es la Red. La idea es unificar todo lo repartido por paginas, foros, revistas o lo que aun no ha salido de nuestras cabezas, todo depende de ustedes, para crear un rincón donde ver con otra perpectiva nuestra maravillosa pasión por los pedales. Y digo otra perpectiva porque lo que aquí se pretende es abrir el corazón, despojar de toda vergüenza nuestros sentimientos y decir con palabras lo que sentimos, lo que nos apasiona y nos asusta, lo que sufrimos y reímos, lo que dejamos de hacer y nos responsabilizamos en hacer. Todo por el ciclismo, por llegar a donde creemos y queremos llegar, por la superación de ese puerto que se nos resiste, por esa bajada complicada donde vemos la boca del diablo abierta dispuesta a engullirnos, a la adrenalina bombeando el corazón ya sea por lo desconocido, por el miedo o por ver ya la meta de ese objetivo marcado.
Los pedales ya es parte de nuestras vidas, es tan necesario como respirar, es algo que nos impulsa a hacer ya sea bajo cero o a cuarenta grados, con sol o con lluvia, tenemos claro que nadie nos va a parar así que mostremoslo, abramos el corazón y demosle un poco de luz a esas personas que no entienden como podemos hacer esto ante circunstancias algunas veces tan adversas y si aun así siguen sin entendernos pues maldita falta nos hace. Lo importante es seguir adelante y sobre todo hacerlo montado sobre las dos ruedas.
Vuestro compañero y amigo.
Vampihunters.
Los pedales ya es parte de nuestras vidas, es tan necesario como respirar, es algo que nos impulsa a hacer ya sea bajo cero o a cuarenta grados, con sol o con lluvia, tenemos claro que nadie nos va a parar así que mostremoslo, abramos el corazón y demosle un poco de luz a esas personas que no entienden como podemos hacer esto ante circunstancias algunas veces tan adversas y si aun así siguen sin entendernos pues maldita falta nos hace. Lo importante es seguir adelante y sobre todo hacerlo montado sobre las dos ruedas.
Vuestro compañero y amigo.
Vampihunters.
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